3 de noviembre de 2009


Quítate la ropa lentamente hoy quiero amanecer contigo,
y cuidado si sospechan los vecinos, mi mujer o tu marido.

 
Tú y yo durmiendo con los enemigos dos seres que
jamás  hemos querido, los dos saciando un  bendito
capricho donde somos masoquistas por no volver
a nuestros nidos.
 

Desnúdate al paso mi reina  y solo ámame que el
secreto permanezca en un cuarto de hotel; te aseguro
que esos tontos no van a entender, que si le somos
infieles es por un gran querer.
 
Así con cautela despacio solo ámame que si nos coge
la noche, yo  me inventaré una excusa bien tramada
ella me lo cree y tu di otra mentirita al idiota aquel.

 

Quítate la ropa lentamente hoy
quiero amanecer contigo, y cuidado si
sospechan los vecinos, mi mujer o tu
marido.

Que nos perdone nuestro divino
Señor si cometemos un delito;
pero Adán y Eva pecaron por
tentación  tú y yo no somos
distintos;  que traviesos somos y
que bien se siente.
 
Desnúdate al paso mi  reina y solo 
ámame que el secreto permanezca en un
cuarto de hotel; te aseguro que esos tontos no van a entender,
 que si le somos infieles es por un gran querer.
 
Así con cautela despacio solo ámame que si nos
coge la noche yo  me inventaré una excusa bien
tramada ella me lo cree y tu di otra mentirita
al idiota aquel.
 
Quítate la ropa lentamente hoy quiero amanecer contigo, 
y cuidado si sospechan los vecinos, mi mujer o tu marido.
 
Que nos perdone nuestro divino Señor si cometemos un delito;

pero Adán y Eva pecaron por tentación  tú y yo no somos 
distintos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario