En aquel tiempo... En el tiempo de nuestro tiempo, no sabía que muchos años antes un Príncipe Idiota, arrodillado frente a un altar, preguntaba a los iconos, con los ojos llenos de lágrimas:
¿POR QUE LES CUENTAN COSAS A LAS CRIATURITAS?"
Y la verdad es, mi querido Portuga, que a mí me contaron las cosas
demasiado pronto. ¡Adiós!
El epílogo lleva el sello del dolor: el pequeño Zezé tuvo que conocer muy pronto cuán cruel y dura es y puede llegar a ser la vida de un niño pobre, ha descubierto el dolor y se vuelve tempranamente adulto. Luego se desconsuela mucho, al enterarse que Minguito, su planta de naranja lima, es cortada.
A veces cuando la ficción se convierte en realidad que triste que puede ser todo.

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